Expedición: Bosques de Mazamitla
La niebla era espesa. Makario juraba haber visto una silueta moverse entre los árboles, pero Lumina insistía en que solo era su paranoia alimentada por tacos fríos.
Peluchina detectó fluctuaciones energéticas. No eran humanas. El bosque estaba respirando… y nosotros estábamos dentro.